Peleamos contra el narcotráfico

Operativo Sapito Diego Kravetz

Allanamientos en Villa Sapito y Villa Porá

El lunes 1ro. de agosto producto de una investigación que involucró a la Delegación Departamental de Investigaciones en Función Judicial de las localidades de Avellaneda y Lanús que involucraba denuncias hacia individuos que se dedicaban a la venta de drogas, se realizaron importantes operativos en los asentamientos conocidos como Villa Porá y Villa Sapito que culminaron con el allanamiento de viviendas y con la detención de los individuos que las habitaban y estaban envueltos en el narcotráfico. Continuar leyendo “Peleamos contra el narcotráfico”

El delito no es una sensación

operativo narcotrafico diego kravetz

Durante los últimos años quisieron hacernos creer que la inseguridad era una sensación inculcada en la gente a través de los medios de comunicación. No solo negaba la realidad de millones de argentinos, que se encontraban regularmente sufriendo situaciones delictivas, sino que negaban su capacidad de discernimiento, al sugerir que piensan y sienten como los periodistas (malintencionados, siempre) les dicen que tienen que pensar y sentir.

Cuando se trata del narcotráfico, uno de los problemas más graves de la Argentina, no es necesario remitirnos a grandes operativos para pensar en cómo nos afecta diariamente. La gente común lo vive muy de cerca a través del narcomenudeo. Si bien el narcotráfico es una gran estructura de delitos de diversa escala que parte desde sectores de gran poder y alta jerarquía, llega también a lo más ínfimo de lo social, en delitos y casos de violencia que lamentablemente se viven a diario en diversas zonas de Gran Buenos Aires. El narcomenudeo comprende los robos y maltratos a pequeña escala, que son ciertamente sintomáticos de los grandes problemas estructurales de la industria clandestina de la droga, pero que son los que repercuten inmediatamente en el ciudadano común y con altos niveles de violencia.

Combatir al narcotráfico no puede hacerse solamente accionando sobre lo grande, ni solamente sobre lo pequeño. En Lanus vamos a darle pelea a todos y cada uno de los bunkers que existen. No importa cuan pequeño sean. Todos son un foco infeccioso que debe ser erradicado.

Haremos una acción integrada en ambos frentes, con operativos grandes sí, pero con un control regular de la parte más microscópica, que es la que más siente el vecino. Para ello es necesario entender de una vez por todas que el delito y la seguridad no son sensaciones, sino erupciones diarias que vive la gente de este gran volcán peligrosísimo que son las redes del narcotráfico en la Argentina.

Desmantelamiento de búnker de comercialización de drogas de alta calidad

Desmantelamiento venta de drogas Diego Kravetz

Combatir el narcotráfico es central porque, como siempre decimos, es uno de los principales flagelos que atenta contra la seguridad en Lanús. En esta oportunidad, hace algunos meses, en la Secretaría de Seguridad de Lanús recibimos una denuncia anónima que hablaba sobre la existencia de un punto de venta de drogas ilícitas a clientes VIP. Continuar leyendo “Desmantelamiento de búnker de comercialización de drogas de alta calidad”

Fuerte operativo contra el narcotráfico en Villa Sapito

operativo villa papito diego kravetz

El narcomenudeo está instalado muy fuerte en las calles de Lanús y es uno de los trabajos más arduos con los que me encuentro y debo combatir como Secretario de Seguridad. Por eso, junto con el equipo de la Secretaría de Seguridad y efectivos de las fuerzas policiales estamos en alerta constante y con investigaciones diarias para dar con los narcotraficantes y de a poco desbaratar las pequeñas y grandes bandas que azotan a la localidad. Continuar leyendo “Fuerte operativo contra el narcotráfico en Villa Sapito”

Algunos apuntes para la lucha contra el narcomenudeo

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No caben dudas de que uno de los problemas más alarmantes de la Argentina, y que ha venido creciendo de manera abrupta en los últimos años, es el narcotráfico, con consecuencias tanto en lo criminal como en lo económico y lo social. Dada la complejidad del problema, su tratamiento precisa de una planificación integral y de la coordinación de distintas fuerzas. Continuar leyendo “Algunos apuntes para la lucha contra el narcomenudeo”

Nélida Sérpico y nuestras fantasías de justicia

Nelida Serpico Diego Kravetz

El relato policial es uno de los géneros de ficción que ha ganado más popularidad a lo largo de la historia con un gran caudal de novelas y cuentos primero, y películas y series de televisión después. Ya desde sus inicios la figura del detective amateur era recurrente. Se trata de un personaje que no tiene participación formal ni en la policía ni la justicia, lo que podríamos llamar un ciudadano común, que gracias a sus grandes capacidades de observación y deducción o a su perseverancia logra resolver los casos a los que la policía no logra dar respuesta. En este tipo de historias (Sherlock Holmes es, sin duda, el ejemplo más conocido y celebrado) las virtudes del detective amateur tienen como contrapunto la ineptitud policial: los policías siempre son representados como incapaces, faltos de atención o a veces lisa y llanamente negligentes. Se trata de ficciones, por supuesto, pero en las ficciones podemos encontrar las fantasías y ensoñaciones de una sociedad. La fantasía en este caso es la deun héroe que puede devolver el equilibrio en la lucha contra el crimen ante una policía y una justicia inoperantes.

¿Con qué fantaseamos los porteños cuando pensamos en el delito y la inseguridad? ¿Cómo nos relacionamos con los canales formales de la justicia?

Ciertamente hay un gran sentimiento de vacío respecto a la seguridad. Hace unos meses, los lamentables episodios de linchamientos a delincuentes por parte de ciudadanos nos pusieron a hablar sobre dónde debemos trazar los límites entre lo tolerable y lo intolerable. La posición de esta columna era la de entender el fenómeno como un síntoma de algo que no está funcionando bien.

Ayer por la tarde el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 sentenció a Facundo Caimo, integrante de la banda de narcos Los Quebrados del barrio Rivadavia (cercano a la villa 1-11-14) por el asesinato de Octavio Gómez, de 16 años.

Octavio fue asesinado en diciembre de 2005. Su madre, Nélida Sérpico, pasó los últimos ocho años deambulando el barrio, disfrazada para que no la reconozcan, mostrando a los vecinos un identikit del asesino confeccionado a partir del testimonio de otro joven que estaba con Gómez el día que lo balearon, y que salió con vida. Ni el testimonio de Patrick, el amigo, ni la denuncia de Sérpico tuvieron efecto en su momento.

El trabajo de inteligencia cuasi-detectivesco de Nélida Sérpico, que recuerda al caso de Susana Trimarco (la madre de Marita Verón, la joven tucumana secuestrada y obligada a prostituirse), finalmente logró dar con el asesino, quien fue interceptado por Gendarmería, luego de que la policía le pidiera a Sérpico que “llamara en otro momento” cuando se comunicó para indicar el paradero de Caimo.

No todo es informalidad en esta historia. La participación y el compromiso de la fiscal Mónica Cuñarro, del Ministerio Público Fiscal, fue decisiva.

De acuerdo con Cuñarro, una especialista en delito organizado y narcotráfico, el crimen se circunscribe a las disputas territoriales de los grupos narcos en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. Un informe elevado por la fiscal sostiene que si bien los hechos ocurrieron hace varios años los patrones de conducta y el contexto a los que corresponden persisten en la actualidad. La precariedad habitacional es el factor fundamental en el que se enmarcan episodios como éste, según el documento.

El caso cobró cierta importancia en la prensa por su excepcionalidad y la figura de Nélida Sérpico fue tomada como “ejemplar”. No hay dudas de que lo que hizo esa mujer es admirable. Dejando eso de lado, es importante que su historia no pase a ser otra más de esas fantasías colectivas de las que hablamos al inicio de esta columna. Que lo admirable no nuble los hechos: los mecanismos formales de detección y castigo del delito están en jaque.

Cuando la Justicia sólo se mueve por la fuerza de los individuos, ya sea los que no tienen una participación institucional formal, como Sérpico, o los que sí la tienen, como Cuñarro, las cosas no están funcionando bien.

El anhelo de la justicia por mano propia, que en este caso tuvo su afortunado desenlace formal, no debe persistir. Contrariamente, lo que necesitamos es volver a llenar el vacío de protección que es en definitiva el vacío de Estado.

Infobae.com
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