Proyecto “Mi primera vivienda”

PROYECTO DE LEY

 

Artículo 1º.-  Créase el Programa “Mi Primera Vivienda” que tendrá por objeto el financiamiento total a los jóvenes de hasta treinta y cinco (35) años para el acceso a su primer vivienda.

 

Artículo 2º.- El financiamiento es instrumentado a través de la concesión de créditos, para la compra de la primer vivienda de los jóvenes de hasta treinta y cinco (35) años, del Banco Ciudad de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mediante el Ministerio de Hacienda. Éste último financiará la diferencia que no cubra el Banco mediante un crédito a pagar cuando se cancela el total crédito bancario.

 

Artículo 3º.-  Sin perjuicio de los impuestos por el Banco Ciudad, son requisitos para acceder al Programa “Mi primera Vivienda” los siguientes:

 

a)      Tener hasta treinta y cinco (35) años de edad;

 

b)      Residencia acreditada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con una antigüedad no inferior a los dos (2) años;

 

c)      Utilicen el inmueble para uso de vivienda única y permanente;

 

d)      No sean propietarios de otros inmuebles destinados a vivienda;

 

e)      Compra de inmuebles dentro del ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

Artículo 4º.- Se promoverá la constitución de un Fondo de Garantía Recíproca con el fin de garantizar estos préstamos.

 

Artículo 5º.- La autoridad de aplicación de la presente ley es el Ministerio de Hacienda.

 

Artículo 6º –  Los gastos que demande el cumplimiento de la presente Ley serán imputados a la partida presupuestaria correspondiente.

 

Artículo 7º.- Comuníquese.-

 

 

 

FUNDAMENTOS

Señora Presidenta:

 

Los jóvenes son la porción de la población de la Ciudad más castigada, en términos económicos y sociales. Es uno de los sectores con mayores problemas para acceder a un empleo y en los casos en que lo logran, lo hacen bajo las peores condiciones contractuales.

 

La búsqueda de empleo, así como  la precarización  que caracteriza los empleos existentes, derivan en otros problemas para los jóvenes, entre ellos queremos hacer un énfasis especial en la incapacidad que tienen las personas de esta etapa etaria para acceder a su primera vivienda.

 

Hoy muchos especialistas sugieren que la adolescencia se ha “eternizado” o bien prolongado hasta pasados los 30 años. Ello  implica entre otras cuestiones un  bloqueo en  el proceso individual de obtención de la autonomía personal que de alguna manera los habilita en la  conformación de su proyecto de vida adulta y por ende una plena emancipación.

 

Los jóvenes viven como una contradicción la expectativa de “marchar de casa” para conseguir independencia personal y lograr así completar su emancipación, definiendo esta como el pasaje de una condición juvenil “dependiente” a una condición adulta “autónoma”  o permanecer en el núcleo familiar que supone soporte económico y material.

 

A pesar  que el proceso de emancipación no se puede reducir al acceso a una vivienda, ir a vivir por su cuenta supone una decisión muy importante en la vida de un joven.

 

En el conjunto de problemáticas que inciden en el proceso de emancipación de la población joven, pocas veces se había tenido en cuenta la cuestión de la vivienda. Pero los cambios y convulsiones sociales y económicas que se han producido en nuestro país durante las últimas décadas han dado lugar a un replanteamiento del problema de la vivienda en este sentido.

 

La realidad que presenta el mercado de la vivienda para los jóvenes nos muestra un escenario “preocupante” que lleva aparejado un conjunto de devastadores efectos económicos, sociales y de cambio en la escala de valores, que no sólo no nos moviliza sino que hemos empezado a aceptar los síntomas que dicho problema genera como inevitables.

 

El acceso a una vivienda hoy, en cualquier Ciudad se plantea como un problema grave y complicado para cualquier ciudadano, y se convierte en necesidad básica cuando quien busca vivienda es joven y además lo hace por primera vez.

 

Los elementos que intervienen decididamente en la emancipación de los jóvenes y consecuentemente configuran la problemática de su acceso a una vivienda son:

 

  • · La disponibilidad de recursos económicos.
  • · Situación de empleo/desempleo.
  • · La imposibilidad de acceso a líneas de crédito.

 

La realidad actual nos ha llevado a aceptar como algo casi irremediable el hecho de que los jóvenes “no se marchen de casa”.

Las cifras son contundentes: la edad media de emancipación de nuestros jóvenes ha pasado de 27 años en 1.980 a 31 en los últimos años. Sin embargo la realidad social que apreciamos día a día es que los jóvenes no se marchan de casa para montar su hogar solos o para formar parejas  “porque no pueden”. Casi un 40% de los jóvenes de la Ciudad, se ven obligados, contra su voluntad, a seguir en casa de sus padres. Así 9 de cada 10 jóvenes urbanos de entre 18 y 25 años siguen viviendo todavía en casa de sus padres. Entre los 25 y los 34 años, la proporción es 6 de cada 10.

La subida del precio de la vivienda sea cual sea la forma de acceso, en los últimos 10 años ha sido superior al 50% en la Ciudad. El “boom inmobiliario” de los años ochenta ha supuesto una fuerte desestructuración del mercado de la vivienda en nuestro país, generando una masiva oferta que atiende a una demanda denominada “solvente” sin problemas económicos y que deja fuera de la posibilidad de acceder a una vivienda a la demanda más mayoritaria, que se convierte en “insolvente”.

Los grandes perjudicados de esta situación son las personas que demandan su primera vivienda, y uno de los sectores más perjudicados, entre otros, es la población joven.

Mediante este proyecto intentamos satisfacer otra demanda de los jóvenes como es el acceso a la primera vivienda, y por eso proponemos la creación del Programa “Mi Primera Vivienda” con el objeto de que los jóvenes puedan acceder a su vivienda sin el escollo del adelanto para acceder a cualquier crédito.

 

Como todos sabemos para sacar un crédito hipotecario no sólo es necesario cumplir con un motón de requisitos que impone el sistema bancario sino que además en este caso se necesita hacer un adelanto en efectivo de por lo menos un 25%.

 

Mediante este Plan el Gobierno de la Ciudad estaría financiando esa diferencia y los beneficiarios lo pagarían al final cuando terminan de abonar el crédito bancario. Asimismo, se crea un Fondo de Garantía Recíproca para garantizar el pago de estos créditos.

 

En este sentido debemos desarrollar acciones dirigidas a la juventud con el fin de permitirles un desarrollo integral en esta etapa tan importante de la formación de las personas.

 

Por todo esto, es que le solicitamos la aprobación del presente proyecto de ley.

 

 

 

 

 

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